Blog

16 08 2016

Naturaleza efímera

Por |16 agosto 2016|Filosofía|Sin comentarios

En filosofía oriental, las cualidades transitorias y efímeras de la naturaleza son por definición difíciles de contener y controlar, y sirven así para dirigir nuestra atención, a esos pequeños y sutiles cambios que ocurren alrededor de nosotros. En vez de reforzar la temática de colores otoñales, el estado sin hojas del árbol, incide indicándonos la proximidad del invierno, creando un austero contraste con las tonalidades otoñales de sus hermanos caducos.

15 08 2016

Keshuridashi

Por |15 agosto 2016|Talleres|Sin comentarios

Nadie duda de la belleza de los jines y sharis que se pueden apreciar en algunos bonsáis imponentes, que tratan de emular a sus congéneres viviendo en la naturaleza expuestos a muy duras condiciones en las zonas más agrestes. El trabajo de la madera seca en bonsái consiste en descubrir este registro viviente. De lo que se trata es de ir eliminando aquellas partes muy deterioradas y en mal estado, para descubrir la belleza que se esconde en el corazón del árbol. Las capas exteriores, que suelen ser más claras y blandas, se pudren con facilidad. En la naturaleza estas capas desaparecen con los años, dejando al descubierto el duro corazón de la madera de color mucho más rojizo. El sol y el aire se encargan posteriormente de blanquearla y el viento que arrastra partículas de arena la va puliendo.

image

Cuando se trabaja la madera de un bonsái, deberemos eliminar las capas superficiales, siempre siguiendo las venas naturales de la madera a favor de fibra. Las ramas secas se romperán, simulando los mismos procesos que crean los bonitos jines en los árboles silvestres. Así, conseguiremos ir descubriendo los dibujos que el tiempo ha escondido dentro de la madera.

image

Con el paso de los años y su exposición a los elementos y la intemperie, su superficie irá tomando una preciosa patina gris, adquiriendo la cualidad de la madera de los árboles que sobreviven entre las rocas. Es por eso que el trabajo de la madera siguiendo procesos manuales y naturales, recibe en japonés el nombre de “keshuridashi”, que quiere decir “descubrir la belleza escondida”. No se trata de esculpir (método tan frecuente en Occidente mediante el uso de máquinas eléctricas que permiten un trabajo acelerado y un acabado de dudosa calidad), sino de descubrir.

image

15 08 2016

Maestro/Alumno

Por |15 agosto 2016|Filosofía|Sin comentarios

Maestro: ¿Qué ves?

Aprendiz: Un viejo árbol medio podrido.

Maestro: Ves pero no ves, en él duerme un Dragón.

Más tarde el aprendiz pregunta a un alumno más experimentado: ¿Qué debo hacer?, sólo veo un viejo árbol podrido. A lo que el otro sonriente le responde: Yo empezaría por quitar lo podrido, pero sin despertar al Dragón.

15 08 2016

Anónimo

Por |15 agosto 2016|Filosofía|Sin comentarios

“El Monje mandó a su discípulo a limpiar el jardín. Una vez que éste barrió todas las hojas caídas durante el otoño, fue a buscar al maestro para dicirle que había terminado el trabajo. El maestro regresó al jardín y, después de contemplarlo, tomó un puñado de hojas de Arce y lanzándolas al aire sentenció, -ahora sí está terminado el trabajo-.”

Densho anónimo

img_3848

13 08 2016

Shin-Zen-Bi

Por |13 agosto 2016|Filosofía|Sin comentarios

El cultivo del bonsái, al igual que otras artes japonesas tales como la ceremonia del té o el arreglo floral (Ikebana), es considerado una práctica con claras influencias Zen. La combinación de elementos naturales, supeditados al control del hombre, evocan la meditación sobre muchos aspectos de la vida y la mutabilidad de las cosas. Un artista del bonsái trata de representar un patrón triangular, el cual proporciona balance visual y expresa la relación compartida por un principio universal, que gobierna la energía de la vida o deidad, del artista y del árbol. Acorde a la tradición, tres virtudes básicas Shin-Zen-Bi (empleados como verdad, bondad y belleza) son necesarios para crear un bonsái.

La expresión “cielo y tierra en una maceta” se refiere al hecho de que el bonsái con su tiesto y sustrato, es una entidad separada completa por ella misma, desde el momento en el que sus raíces no están plantadas en el suelo, formando parte de la naturaleza. Un bonsái siempre se planta fuera del centro de su maceta, debido a que éste simboliza el punto en el cual el cielo y la tierra se reúnen y no debe ser ocupado.

Los bonsáis tratan de acercar aquellos árboles enanos y retorcidos que crecen en cortados rocosos y acantilados. Por otro lado, lo que más valoran los japoneses en un bonsái son la apariencia del tronco (tachiagari), sus raíces expuestas (nebari) y la ramificación, elementos todos ellos, que en conjunto, expresan el concepto estético de Wabi-Sabi (nada permanece, se acaba o es perfecto). Por ello, el bonsái no trata de hacer una réplica exacta de un árbol creciendo en la naturaleza, sino que expresa un sentido estético personal y filosófico, mediante la manipulación de una planta, que trata de evocar su esencia espiritual, sin que en ella se aprecie la intervención de la mano del hombre.

image

12 08 2016

¿Cruzar o no cruzar?… Esa es la cuestión

Por |12 agosto 2016|Talleres|Sin comentarios

Masahiko Kimura nunca antes ha cruzado deliberadamente un tronco. Entonces, ¿Por qué ahora su opinión ha cambiado? Cuando se le pregunta, él responde que se ha visto enormemente influenciado por la belleza de las pinturas Sumi y que los antiguos maestros japoneses de este noble arte, nunca tuvieron en cuenta si un tronco se cruzaba o no, solo se preocupaban de la belleza natural.

La pintura Sumi ha sido una fuente de inspiración para los artistas del bonsái, con sus impresionantes representaciones que siempre han perseguido capturar esa profunda apreciación de la belleza natural, la cual vive en el corazón del arte bonsái. Muchos bonsáis clásicos se han inspirado directamente en las pinturas Sumi.

Esta influencia particularmente evidente en el estilo Bunjin-gi, se convierte en el Sumi en un medio natural para representar la simplicidad, gracia y carácter de algunos de los más dramáticos árboles, que podemos encontrar en la naturaleza. Siguiendo el universo particular descrito por este gran maestro, se aborda en la Escuela el diseño de este complicado Pino Albar (Pinus sylvestris), tratando de reflejar las duras condiciones que lo han modelado a lo largo de su difícil vida.

image