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2 05 2017

Los Olvidados Espacios Vacíos

Por |2017-09-02T18:14:08+00:002 mayo 2017|Cursos|Sin comentarios

Quizá por nuestra propia naturaleza tan visual, tendemos a considerar que algo tiene un aspecto dado por los elementos que vemos y no caemos en la cuenta que lo que realmente interviene en la apreciación de su apariencia, son los espacios vacíos que definen su imagen. Cuando se empieza en el arte del bonsái, nuestra vista todavía no ha sido adiestrada, por lo que podemos creer que las siluetas de los árboles son el producto del crecimiento más o menos ordenado de ramas y hojas y que al final, el objetivo es conseguir una copa exhuberante, de forma más o menos triangular y con una gran ramificación. Algunos piensan que eso hablará de nuestro experimentado cultivo y es cierto, pero si no tenemos en cuenta otras consideraciones, al final no será más que una forma particular de jardinería. Si queremos adentrarnos en la dimensión del Arte y que cuando nuestro árbol sea admirado, cause en el observador sensaciones que le hagan quedarse contemplándolo, deberemos entender cómo funciona nuestro mente y sobre todo qué cosas nos parecen estéticamente más atrayentes. Los objetos animados o inanimados, con una estructura interesante que muestran asimetrías, equilibrio, pero a la vez dinamismo y armonía, nos resultarán en general mucho más bellos.

Llegados a este punto es cuando deberemos entender el papel que juegan los espacios vacíos en un bonsái. Estos pueden hacer que nuestra vista se dirija a un lugar determinado que nos interese resaltar o marcar la dirección hacia dónde fluyen tronco, ramas y masas de verde. Sin espacios vacíos, sólo tendremos un simple árbol más o menos podado plantado en una maceta. Hay que resaltar que los espacios vacíos también adoptan formas y éstas pueden ser más o menos amplias e importantes y resultar de mayor o menor atractivo, según sea su diseño. Si conseguimos dominar la creación de bonitos e interesantes espacios vacíos, habremos avanzado mucho hacia la formación de bonsáis de calidad. No es un casual que muchos bonsáis considerados obras maestras exhiban un trabajo muy cuidado de estos espacios y los grandes maestros se interesen y preocupen en gran medida de ellos.

Esquematización de algunos tipos de formas adquiridas por los espacios vacíos en bonsái (en este caso los creados por el nivel del sustrato, con el perfil del tachiagari y el borde inferior de la sashieda). Todos se consideran incorrectos por su simetría, salvo el primero de abajo a la izquierda, que se considera muy atractivo y recibe el nombre de “boca se tigre”.

Algunos ejemplos con árboles reales (aquí el espacio vacío “boca de tigre” se localiza abajo a la derecha).

24 04 2017

Niveles del Expositor

Por |2017-09-02T18:14:50+00:0024 abril 2017|Cursos|Sin comentarios

En el Arte del Bonsái la Naturaleza se utiliza frecuentemente como fuente de inspiración. Es por eso que no resulta casual, cuando vamos a exponer una composición de varios elementos, utilizar la distribución que observamos de ellos en su medio natural. Así, los árboles caducos que crecen en zonas menos elevadas, los colocaremos en los estantes más bajos. Los Pinos y Juníperos, que viven en zonas alpinas, los ubicaremos en las partes más altas de la mesa. El resto de objetos (Tenpai, Suiseki, Kusamono) seguirán una distribución coherente, para que el conjunto resulte armonioso y cuente una historia creíble.

Conceptos para la presentación de diferentes objetos de arte: 1. Estantería principal con niveles asimétricos; 2. Expositor asimétrico dividido para la presentación auxiliar; 3. Niveles del expositor superior, medio y bajo; 4. Área gráfica de un espacio de la estantería; 5. Área gráfica de un objeto de la exposición; 6. Altura de un elemento de exposición con una mesa; 7. Altura disponible para el emplazamiento; 8. Expositor para presentación complementaria.

La conexión de los puntos visuales de gravedad de tres objetos próximos, unidos por líneas imaginarias, deberá siempre resultar en un triángulo escaleno asimétrico.

Si nos fijamos en cómo se distribuyen las especies vegetales en una montaña, veremos qué árboles y plantas ocupan pisos bioclimáticos bien definidos. Podremos seguir este patrón, para dotar a la composición de mayor naturalidad.

24 04 2017

Ichi-no-eda vs Sashi-eda

Por |2017-09-02T18:15:31+00:0024 abril 2017|Cursos|Sin comentarios

La primera rama de un bonsái no es necesariamente la más gruesa, larga y llamativa. En esos casos, a esa rama que en orden ascendente ocupa una posición más baja, con respecto a las raíces (nebari), se le llama ichi-no-eda y la más importante entonces recibe el nombre de sashi-eda. La primera rama (ichi-no-eda), a veces también será la más potente y de mayor carácter (sashi-eda), en otras ocasiones no será así y cada una asumirá un papel distinto. Puede ocurrir que la primera rama sea más pequeña que otras más altas, convirtiéndose en un problema de difícil solución, pues la sashie-da que se localizará cerca no la dejará crecer lo necesario, al robarle parte de los nutrientes que le permitirían desarrollarse hasta alcanzar las proporciones adecuadas.

Y ahora bien, ¿por qué es tan necesario conocer cuál es la sashi-eda de un bonsái? Bueno, en realidad es muy sencillo, la sashieda es la rama que marca el carácter del árbol, su movimiento, dirección y la que define cómo se han de comportar el resto de elementos a su alrededor, incluidos los accesorios en una composición que queramos exponer.

Bonsái con primera rama a izquierda (ichi-no-eda) y rama principal a derecha (sashi-eda).

La rama más baja a la derecha asume el papel de ichi-no-eda y sashi-eda (dibujos: © Nacho Marín).