Secuencia de Fibonacci

Leonardo de Pisa descubrió en el siglo XIII esta secuencia numérica que inicia en 0 y 1, y sucesivamente cada número resulta de la suma de los dos anteriores. Muchas formas de la naturaleza siguen este patrón, y la serie de Fibonacci se viene utilizando desde entonces en muchas disciplinas artísticas como la música, la arquitectura, la pintura y otras artes, imitando el efecto armónico que se manifiesta en diseños naturales como caracolas, galaxias y, en nuestro caso, los bonsáis.

Moda

Aunque el bonsái sigue, como cualquier otra disciplina artística, unas reglas y normas de diseño y estética que le ayudan a mejorar su percepción visual, también está sujeto a modas según los gustos propios de cada época. Eso afecta a la forma en que tenemos de ver los bonsáis y lo que hace años se podría haber considerado un buen ejemplar, hoy probablemente no pasaría de ser un simple árbol en maceta. La imagen muestra la evolución en tales aspectos, que sufriría un Pino Negro Japonés (Pinus thunbergii), en cuanto a altura y distribución de ramas, así como respecto a la densidad de las masas de verde y su volumen, si lo analizáramos según las tendencias pasadas y actuales seguidas por este Arte. Por eso, no es de extrañar que hayan ido variando las proporciones del binomio árbol-maceta, no prestándose mucha atención a la forma, tamaño y color del tiesto a principios del siglo pasado, para llegar a cuidarse en extremo todas estas características en la actualidad. Aún así, las macetas muestran cierta variación, pues si hace unos años se intentaban usar vasos que se aproximaran a 2/3 la longitud más grande del árbol, hoy se tiende más a buscar recipientes 3/4 el tamaño del bonsái. Esto se debe a que ahora se potencia más la exuberancia de las partes vivas en las plantas maduras y se antepone el cultivo, a sus dimensiones exactas, para evitar complicaciones o pérdida de vigor y afectación a la salud general del árbol. La Escuela centra sus estudios principalmente en el conocimiento y la difusión del tales principios, pues ellos nos ayudarán a abordar con mayores garantías de éxito, la compleja tarea de sacar el máximo rendimiento a un material trabajado y entrenado como bonsái.

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Unidad

En la siguiente muestra se pueden ver algunos ejemplos, que nos explican por qué es tan importante que un bonsái tenga Unidad. En las Clases Avanzadas de Estética sobre el Arte Bonsái, se enseña a los alumnos todos estos importantes conceptos, para que cuando diseñen un árbol los tengan en cuenta y consigan sacar el máximo partido al material de partida, obteniendo al final un resultado mucho más satisfactorio.

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Balance

A continuación se muestran una serie de dibujos que esquematizan sólo algunos conceptos, del amplio conjunto de conocimientos que se enseñan en las Clases Avanzadas de Estética sobre el Arte Bonsái. En los ejemplos se puede ver el análisis que se realiza del Balance en un bonsái.

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Kakejiku (Kakemono)

El kakemono (掛け物), en el arte japonés, es un objeto que se cuelga de la pared, generalmente una pintura o caligrafía. Se coloca de forma alargada en sentido vertical, en un muro o en el interior de un tokonoma. El soporte sobre el que se realiza la obra de arte puede ser de papel o seda. En sus extremos se encuentran unos cilindros fijos, llamados jiku, que ayudan a mantener su superficie tersa y plana, al tiempo que permiten que sea enrollado para su almacenaje.

A diferencia del makimono, que se despliega en sentido lateral, el kakemono lo hace en sentido vertical, como parte de la decoración interior de una habitación. Tradicionalmente se disponen en el interior de un tokonoma. Los orígenes del kakemono se sitúan en la China de la dinastía Tang (siglos VII-IX). Inicialmente el kakemono llevaba representaciones budistas para su veneración, o bien como forma de exponer caligrafía o poesía. Durante el período Kamakura se volvió más común.

En la actualidad los kakemono pueden contener caligrafías y pinturas de todo tipo de género, incluyendo estampas ukiyo-e. En este caso el kakemono recibe el nombre de kakemono-e. Hay dos estilos de kakemono: si la anchura es más corta que la altura se llama tatejiku; si la anchura es más grande que la altura recibe el nombre de yokojiku. Cuando se usa como elemento de acompañamiento en una presentación de un bonsái (si somos estrictos sólo se recomienda su uso en el tokonoma), intentaremos que como objeto secundario, no llame demasiado la atención y complemente la escena con contenido relacionado de lo que se quiere evocar.

Diagrama mostrando los nombres de las partes que componen un kakemono (izquierda). Subtipos de kakemono según su carácter (Derecha).

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