Alumnos

img_3877Maite
(Valencia)

Siempre me llamó la atención el mundo del bonsái. De hecho había tenido de vez en cuando algunas especies, que terminaron muriéndose por falta de experiencia. Durante el transcurso del año 2015, tuve la gran suerte de conocer por medio de Facebook, a quién hoy en día es mi maestro en la Escuela Sagunt Bonsái (a la que estoy orgullosa de pertenecer). Los consejos de Marcial me ayudaron a adquirir, cultivar y modelar mis bonsáis. He tenido el privilegio de formar parte de los comienzos de mi escuela: cada clase está llena de conocimientos y disciplina japonesa, que nuestro “profe” se esfuerza en trasmitir.

Para mí, tener bonsáis es una afición que me apasiona. Ver como poco a poco se va desarrollando ese ser vivo, para acabar formando parte de ti y reflejar tu personalidad. Hay mucho por aprender, y como todo arte, el bonsái implica una gran dedicación. Se deben invertir muchas horas de estudio, para después poner en práctica los conceptos adquiridos en nuestro día a día, con lo que conseguiremos cultivar y cuidar a nuestros árboles de forma inmejorable. Si seguimos por esa senda sinuosa y no nos apartamos de ella, al final llegará un día en el que miraremos nuestros árboles y veremos en ellos otra dimensión, que nos transmitirá paz y armonía. Esta sensación nos hará sentirnos mejores como personas e indicará que finalmente hemos alcanzado nuestra meta.

Creo sinceramente que el esfuerzo y tesón habrá merecido la pena…

¡El tiempo dirá!

César Alejandro Romero
(Tucumán, Argentina)

Hola amigos. Me llamo César Alejandro Romero, soy cirujano de profesión y vivo en Tucumán (Argentina). A principios de 1990 vi en una muestra cultural de mi ciudad, una exposición de lo que parecían ser árboles metidos en pequeñas macetas. Esas imágenes provocaron una gran reacción de sorpresa y emoción en mí en aquel entonces y desde ese momento ya nada fue lo mismo. Ese día tuve la gran ocasión de hablar con la persona que organizaba la exposición (un taiwanés del que no recuerdo el nombre) y así es como inicié mi aprendizaje en el mundo del bonsái (que es como me dijo que se les llamaba a esos árboles). Desde entonces he mantenido mi fascinación por este Arte y he ido creciendo continuamente en conocimientos y aumentando mi pasión por él. Cada técnica aprendida, cada artículo leído con mayor interés (yo diría “devorado”), cada libro comprado (siempre escasos en mi país), me introducían aún más en esta adicción que es el bonsái.

Desde mis comienzos he sido totalmente autodidacta en esta afición y he tenido que luchar mucho para conseguir todo el material necesario para ponerlo en práctica. En Argentina es muy difícil encontrar un maestro que esté dispuesto a tomarte como aprendiz. En mi tierra no hay maestros de bonsái. Navegando por internet, hace 1 año más o menos, encontré un artículo de la Escuela Sagunt Bonsái y a pesar de saber que había por medio un océano de distancia, inmediatamente me puse en contacto con quien hoy es mi Maestro… Marcial Yuste Blasco. Él me ha abierto las puertas de su Escuela y no sólo me ha proporcionado material para estudiar, sino también toda su sabiduría en todos los aspectos referentes al arte del bonsái.

Mis árboles desde entonces han mejorado muchísimo y sé que van a mejorar aún más. El bonsái para mí es como un cable que me conecta a la Madre Tierra, es un momento en el cual puedo estar conmigo mismo y olvidarme de todos los problemas de mi quehacer cotidiano. He conseguido implicar a mi familia en mi afición y ellos también me ayudan y participan en el cuidado de mis árboles, como se puede apreciar en las fotos.

Mis últimas palabras no pueden ser otras que de agradecimiento sincero hacia Marcial, por haberme permitido formar parte de la Escuela y conocer a mucha gente a través del grupo de Whatsapp, que me brindan toda su amistad. Desde Argentina voy a seguir estudiando y poniendo en práctica lo aprendido, para lograr llevar a mis árboles al lugar que se merecen y devolverles todo lo que me aportan a diario, que es mucho…

Emilio Cuizara (Bolivia)

Me llamo Emilio y me dedico al mundo del arte, concretamente soy escultor. Vivo en Bolivia donde existe una creciente y cada vez más importante afición al bonsái. Este fenómeno es relativamente reciente y por ello nos resulta tan difícil encontrar maestros con el nivel y la capacidad de docencia necesarios, para enseñar todos los conceptos a veces complejos pero siempre apasionantes de esta disciplina artística.

Dentro de los diversos estilos de bonsái me decanto por los paisajes y bosques pues me resultan extremadamente evocadores. En un primer momento mi gran preocupación era hacer un buen cultivo. Aquí en Bolivia es imposible encontrar sustratos de origen japonés y por eso hemos tenido que ingeniárnoslas, para conseguir tierras alternativas de características similares y tratar de lograr de forma adecuado cultivar un árbol en maceta.

Toda estas carencias me hicieron querer avanzar en mis técnicas y por eso decidí iniciar el Curso Avanzado de Arte Bonsái que imparte online la Escuela Sagunt Bonsái. Entonces me di cuenta que hasta ese momento era como si hubiera estado ciego y a medida que he ido estudiando el temario y asistiendo a las clases, he percibido que mi visión de este bello arte ha empezado a cambiar por completo. Ahora sé que voy por el buen camino y que al final adquiriré los conocimientos adecuados para conseguir que mis obras alcance la elevada meta que me he propuesto.

Gracias Marcial por abrirme los ojos a este universo de sensaciones que no es otro que el mundo del bonsái…

 

IMG_5696Algunos Integrantes de la Escuela Sagunt Bonsái (de izquierda a derecha Antonio Morena, Javier Crespo, Alejandro Morena y Dioni Juanas), visitando la II Exposición de Bonsái Benéfica de Parla (Madrid, Enero de 2017).

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