Filosofía

9 03 2019

Fudo, Emblema de la Escuela

Por |9 marzo 2019|Filosofía|Sin comentarios

Aprovecho esta entrada para agradecer a mi alumno Manuel Lloret de Vinaroz (Castellón) la gentileza de enviarme estas fantásticas fotografías de Fudo que me han llegado al alma, hechas durante su reciente visita al jardín botánico de Brooklyn en Nueva York (EE.UU). Se trata de un árbol que resume a la perfección el espíritu de la Escuela Sagunt Bonsái y por ello cuando se fundó no hubo duda de elegirlo como nuestro logotipo representativo. Si no conocéis la singular historia de este emblemático junípero, podéis deleitaros leyéndola en el siguiente enlace: El Gran Fudo.

30 11 2018

Bonsai Wire Art

Por |30 noviembre 2018|Filosofía|Sin comentarios

A veces ocurre… Entra un árbol en tu vida y acaba formando parte de la familia. Apodado Ryū-Terū (cola de dragón por la terminación en ten-jin de su ápice), este bonsái ya forma parte de mi historia y qué mejor que homenajearlo con una réplica suya en alambre, creada por uno de los mejores artistas de esta disciplina artística:

Salvo Amato… (Bonsai Wire Art).

¡Excepcional trabajo!

27 11 2018

La Base de una Buena Enseñanza

Por |27 noviembre 2018|Filosofía|Sin comentarios

Debemos pensar bien la razón por la cual queremos enseñar. Si bien el hecho de dar clases nos ayuda a seguir creciendo dentro de una disciplina, tenemos que obrar con cuidado para no confundirnos, ya que nos ponemos en una posición donde más que el poder prima la responsabilidad. Y ahora viene la pregunta lógica… “¿Qué vas a hacer? ¿Crear una escuela? ¿Dar clases?” La respuesta es clara y no puede ser otra que la más acertada: “voy a hacer bonsái, condición previa para dedicarse a la docencia en este noble arte.”

 

20 11 2018

La Belleza del Espacio Vacío

Por |20 noviembre 2018|Filosofía|Sin comentarios

Bonsái significa seguir el flujo de la naturaleza. Por supuesto, muchos árboles salvajes tienen ramas antiestéticas o innecesarias y debemos reconocerlas cuando practicamos bonsái. Mientras trabajas con ellos, a veces tienes que recurrir a técnicas artificiales para realzar su valor visual. Sin embargo, se pueden usar tácticas adicionales para ocultar esas áreas que resulten menos atractivas mediante ramas y hojas, con el objeto de conseguir al final árboles que no parezcan antinaturales.

En última instancia, debemos usar ejemplos reales para crear árboles de aspecto natural. Es importante observar la naturaleza y considerar el entorno donde creció el árbol, así como sus propiedades y características individuales. Si se estudian las ramas de estos ejemplares, podríamos preguntarnos: “¿por qué engordó tanto esta rama y qué debo hacer con ella?” o, “¿por qué esta otra es tan delgada y cómo podría integrarla en el diseño”; pero lo fundamental es buscar que resulte una forma de apariencia creíble.

Los árboles silvestres que viven en laderas tienen troncos y ramas que generalmente acaban secándose después de pasar bastantes años a la sombra, mientras las partes que reciben mucho sol pueden crecer y prosperar. Es decir, los longevos árboles que han envejecido en la naturaleza suelen adquirir un aspecto mucho más singular. A medida que los pinos maduran, el número de acículas aumenta y como consecuencia del incremento de hojas, las ramas bajas y pesadas pueden dejar de recibir la luz solar directa que necesitan. El árbol comienza entonces a perder las ramas más cercanas a la base del tronco o aquellas que se amontonan juntas en localizaciones concretas. El espacio de esta manera se va creando de forma natural y cada rama individual, en su propio lugar, puede terminar encontrando su función. Esto es en lo que tenemos que pensar a medida que vamos formando la estructura de un bonsái.

Cuando consideres la forma de un árbol, utilizando como modelo un ejemplar natural, nunca debes olvidar el término japonés que hace alusión a esa característica “Kukanyubi“, que traducido al español sería “la belleza del espacio“. En la naturaleza, es necesario tener en cuenta los espacios entre las ramas, entre los troncos y entre ambos. En los bonsáis, también tenemos que añadir el espacio inducido por la maceta. Cuando diseñamos bonsáis los espacios están vivos y resulta un gran acierto saber mostrar la belleza de los mismos.

¿Alguna vez has visto un bonsái donde la copa se exhiba totalmente cubierta de hojas? ¿Dónde no haya equilibrio o alteración de las ramas y simplemente se pode como un árbol de jardín? Si actuamos de esta manera no lograremos ver la forma del tronco o de las ramas. Cuando veamos un árbol sin un estilo definido, comprenderemos la importancia del “espacio negativo“.

Al cultivar bonsáis, siempre deberemos tener en mente “la belleza del espacio“. Ese es el deseo y el significado contenido en la palabra “Kukanyubi“.

[Versión reinterpretada del escrito original publicado por Abe Kurayoshi en el siguiente enlace de su web: haz clic aquí…]

8 10 2018

Luces y Sombras

Por |8 octubre 2018|Filosofía|Sin comentarios

Estoy muy acostumbrado a ver árboles con maderas planas, sin relieves o claro-oscuros que son los verdaderos atributos que aportan credibilidad y belleza a las zonas muertas creadas para asemejarse a la de los árboles de la naturaleza expuestos a los elementos, donde las partes más blandas (xylema) se van doblegando a la erosión y las zonas más duras (duramen) resisten el embate…

Esa acción crea un juego de luces y sombras imprescindible en toda madera de calidad que se precie, y ahí es donde radica la valoración de un buen acabado, cuidando en cada trabajo hasta el más mínimo detalle… Sólo tenéis que echar un vistazo a la multitud de árboles que se ven saturados de líquido jin (caldo sulfocálcico), cual paredes recién encaladas, para encubrir los rastros que se dejaron con las herramientas eléctricas o para tratar de solventar la incapacidad de su creador de aportar relieve a las superficies y proporcionarles un aspecto de apariencia vieja y natural…

No os dejéis llevar sólo por un verde lustroso y aparente o un potente tronco (eso con una buena práctica de la jardinería se puede conseguir). La suma de todos estos otros detalles que aportan naturalidad y credibilidad, son los que verdaderamente conforman el TODO en Bonsái, si queremos empezar a adentrarnos en esta disciplina como una forma de expresión artística.

29 08 2018

La Realidad Siempre Supera la Ficción

Por |29 agosto 2018|Filosofía|Sin comentarios

Hoy nos toca hablar de árboles singulares y no podemos dejar de mencionar La Sabina de El Hierro (Juniperus turbinata subespecie canariensis), localizada en la isla del mismo nombre dentro del Archipiélago Canario (España). Se trata de un árbol pequeño endémico de Canarias y Madeira, variante de la Sabina Mediterránea (Juniperus phoenicea). Es una de las especies más importantes del bosque termófilo donde forma sabinares. Es símbolo vegetal de El Hierro donde le tienen un especial cariño. Azotadas implacablemente por los vientos atlánticos, las sabinas de este islote muestran un espectáculo sin igual: caprichosas formas donde las raíces se confunden con las ramas, retorcidos portes que se arrastran a ras de suelo y extrañas figuras que parecen extraídas de una obra surrealista de Dalí. Ejemplares salvajes y extremos como estos son los que nos hacen comprender que siempre seremos unos meros aprendices, con mucho que aprender de la gran Maestra que es la Naturaleza…

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